I Congreso Iberoamericano de Comunicación y Medios
Tienta la idea de volver a José Saramago, “Ensayos sobre la ceguera, 1995”, y entender el relato epidémico del SARS-CoV-2 como la propagación de una plaga posfordista en tiempos de “parques tecnológicos”. Quizá el virus (Covid-19) es la forma en que el futuro abstracto existe en un presente enfermo. Un “accidente normal” del futuro en la era del antropos afectando la vida del planeta. Allí donde aquel chofer se detuvo en una esquina, en un semáforo cualquiera, donde no existían los nombres propios, salvo las biotecnologías del riesgo que hoy cultivan internautas en el heterogéneo entramado de la infocomunicación. La pandemia -como mudez y cambio epocal- es una “ceguera blanca” que obra por exceso de información, como una transformación generacional y una posibilidad de lectura del libro de Flavia Costa en tanto “filósofa de la técnica” (Tecnoceno, Taurus, 2021). En el mundo Saramago solo los ciegos de la unión comprensiva pudieron soportar la innombrable tragedia, pero todos fueron masacrados por la biopolítica informacional de la ceguera. Y es que Chernóbil (1986), también fue un “accidente normal”, en la gramática de Flavia Costa, que ha devenido un presente permanente, o bien, un futuro impensable. En medio del capitalismo informacional (automatización, mega-maquinas y programadores) el lugar de la comunidad ha sido reemplazado por el aceleracionismo de vidas tecnologizadas bajo la “pandemia”, inmersas en este entramado digital, donde devenimos infotecnológicos en la vida biológica de la población. “Dromología” es el nombre que Paul Virilio le dio a la velocidad de las fusiones entre técnica y ecología.
Todo ello sin olvidar cómo el “capitalismo de plataformas” viene a des-subjetivar la experiencia y el sentido moderno de las prácticas mediante necroprácticas y bancos de datos (datificacion de la experiencia). La excepción perpetuada asoma como la característica del “pánico tecnologizado” o “distopía alogaritmica”. Sólo bajo el “aceleracionismo” todo se ha develado como un cuerpo biopolítico y la gubernamentalidad tecnológica articula el control de los cuerpos que abundan en el contagio comunicacional de las tecnologías artificiales. Bajo la cuarentena padecemos la suspensión y administración del tiempo y no hay proyecto posible, salvo el tiempo homogéneo de Borges: el tedio de lo mismo. Terror y tecnología como dos dispositivos complementarios de una operación de transparencia ideológica que muestran que hoy el miedo no necesita recurrir al enmohecido “horizonte moderno”. Las bio-tecnologías gubernamentales se despliegan mediante el big data, los algoritmos y sus sesgos. Los sistemas de vigilancia, la programación biológica y la inteligencia artificial, han edificado un nuevo orden informacional. Cabe subrayar que la datificación-digitalización, una vez que todo ha devenido dato, desplaza la tesis de los “enjambres digitales” en su versión fenomenológica, pues lo que esta en juego es “una micro-fragmentación del mundo” (53) y una mutilación de las posibilidades de operar sobre el mismo mediante el “prosumo”. De allí que la “gubernamentalidad alogarítmica” no precisa de ningún “reparto de lo político”, ethos o sujeto reflexivo, porque ello amenazaría -ralentizaría- la economía digital.
En suma, los procesos de expropiación, producción de “plusvalías pandémicas”, bajo una nueva infraestructura de la comunicación, invisten la forma de expandir exponencialmente la acumulación de capital, cuestión que no sólo debe ser comprendida a nivel de las consecuencias relativas a la diseminación del virus masificado -era del Tecnoceno- y las fallas logísticas para producir efectos paliativos, sino también en relación con su misma aparición en una clave informacional, biológica y geopolítica que se debe a las “tecnologías del riesgo”, pero que igualmente reprograman las condiciones de la propiedad privada. Y es que la condición capitalista del virus, y su connivencia con los cuerpos, redunda en una forma inesperada de “plusvalía negra” que es el resultado de la obsolescencia digital sobre la experiencia, donde el sujeto como agente geológico tiene la capacidad de afectar el planeta, liberar residuos y energías – concluye Flavia Costa (Taurus, 2021)-.
A propósito del futuro des-humanizado inscrito en la sociosfera de Saramago, y la ceguera irrefrenable como condición de época, viene un monólogo final; “Si acabamos todos ciegos, como parece que va a ocurrir, para qué queremos la estética, y en cuanto la higiene, y dígame Doctor, qué higiene hay aquí. Respuesta- Probablemente, solo en un mundo de ciegos serán realmente las cosas lo que realmente son, sentencia el Doctor”.
En un mundo así, ¿cabrá alguna esperanza?
1* Flavia Costa es Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires (1995) y se ha dedicado a estudiar la influencia de las tecnologías en las artes, las relaciones sociales y la subjetividad. El 2021 publicó “Tecnoceno. Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida” por editorial Taurus
The Permanent Seminar “Jussi Parikka of Media Archeology and Geology” is part of our doctoral program. In this sense, the permanent seminar will also correspond to a regular doctorate course, which will be taught electively, that involves a series of reading activities, workshops, presentations, papers, and publications about the author and his work.

Jussi Parikka es el teórico de los nuevos medios y profesor finlandés. Actualmente imparte clases de Estética digital en Aarhus University, y es profesor visitante de Cultura y estética tecnológica en la Escuela de Arte de Winchester 1 de la Universidad de Southampton. Es también profesor de Teoría de cultura digital en la Universidad de Turku, Finlandia. Se desempeña como profesor visitante en la FAMU, en República Checa y en la Universidad de Udine, Italia, desde fines de 2019.
En su obra destaca el acercamiento a la teoría de los medios dentro de una reflexión sobre el rol de estos en el marco del Antropoceno y la crisis climática, formulando un acercamiento intensamente renovador que implica vincular la geopolítica, la colonialidad y los nuevos materialismos. Hasta el momento se han traducido sus libros Una geología de los medios (Caja Negra, 2021) y Antropobscenoy otros ensayos (Mimesis ediciones, 2022)
El proyecto de Jussi Parikka investiga la materialidad a través de los fundamentos geofísicos de los medios técnicos contemporáneos. Tal empresa se relaciona con las ecologías de los medios -sus entramados híbridos, la naturaleza, la ecología y la tecnología. En suma, una geología de los medios es donde la materialidad de los medios se prolonga fuera de los dispositivos mediáticos, esto es, en los minerales de la tecnología computacional que permiten su función y existencia como tecnología operable.
El foco de los estudios de medios y comunicación del autor finés ha dado paso a una perspectiva que se puede construir en alianza con enfoques de la geografía crítica, en temas no convencionales, a saber, como la infraestructura de los medios remodela la forma en que entendemos el espacio, pero también como se basa en capas históricas sobre todo en contextos coloniales.
La aproximación a la “geología de los medios” es concebida por Parikka desde una materialidad que no está sepultada en los aparatos mismos, sino que se despliega más allá de la pantalla. Más más allá del hardware material (de las puertas lógicas y de los circuitos), hacia las infraestructuras, las energías, la biología, los materiales minerales y también el trabajo que sustenta la digitalidad contemporánea. Los ensayos del autor son contribuciones sustanciales para una nueva cultura de los medios, desde una perspectiva ampliada de la tecnicidad (technicality) que se aparta de las convenciones con que han sido analizados.

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El debate sobre los medios de comunicación en Chile enfrenta dos grandes problemas, a saber, qué entendemos por información, en tanto producto y mercancía, y el carácter altamente ideológico de los argumentos.
Lo anterior implica, considerar el lugar de la información en el marco de un modelo económico y político concreto. Por lo tanto, el enfoque ha de ser multidisciplinario y abordar tanto el plano semiodiscursivo y simbólico como la materialidad en la que se juega el día a día de la información que circula profusamente.
Por otra parte, a mi juicio, la intensidad del debate da cuenta de lo que está en disputa en el ámbito político e ideológico, de otro modo no asistiríamos a las reacciones que hemos visto estos días, tanto de la ANP como de la Cámara de Diputados, a propósito de la mesa de trabajo sobre la estructura de los medios en Chile.
En efecto, cuando analizamos las posiciones de uno y otro lado, especialmente las mutuas acusaciones de “ideologización” que circulan en los propios medios, debemos entender que, precisamente por ello, se trata de un problema ideológico; sin perjuicio de las posiciones políticas presentes, que no porque no es precisamente esta visión de lo ideológico que me interesa.
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El Humanismo como periodo histórico se alejaba de la abstracción escolástica y tendía hacia lo concreto con una voluntad de emancipación y de libertad en contra de todo lo que antes significaba sujeción. El descubrimiento de un saber puramente humano que persigue el ethos y la virtud personal fundada en las capacidades de cada individuo, representaba la negación de las prerrogativas de nacimiento y todos los privilegios, excepto los de género. La idea del hombre como medida de todas las cosas nunca incluyó a las mujeres, que quedaron excluidas de la nueva cultura que se iba forjando y, de hecho, las humanistas, empezando por Christine de Pizan, tuvieron que enfrentarse a un sistema cultural hostil a las mujeres, en las que eran vistas como “monstruas” de la naturaleza.
Los textos filosóficos que teorizaban la dignidad del hombre, como el de Giovanni Pico de la Mirandola, tampoco extendían ese concepto a las mujeres que seguían sometidas a la inferioridad dictada por la misoginia cultural. Aun así las escritoras, y algunos escritores y filósofos, no dejaron de reclamar la igualdad entre hombres y mujeres, de afirmar la validez de las virtudes e ingenios femeninos y de rechazar la violencia a la que las mujeres se veían sometidas.
La lucha de las mujeres por agrandar los confines de un Humanismo que las había ignorado perduró durante siglos a través de reivindicaciones que no las comprendía solo a ellas como sujetos subordinados o silenciados sino, que involucraban otras causas como la abolición de la esclavitud, el anticolonialismo, el reconocimiento de los derechos humanos, el fomento de la cultura de la paz. Muchos de los ideales del periodo histórico del Humanismo fueron perpetuados en las escrituras y en las reivindicaciones de las mujeres.
El congreso se propone problematizar (desde una postura posthumanista o no) el concepto tradicional de Humanismo, explorar sus distintas formas de aparición a lo largo de los siglos y replantear su canon rescatando la esencial, aunque hasta ahora escasamente conocida, aportación de autoras y pensadoras a este movimiento.
Nuestro congreso desea contribuir al objetivo de lograr el estatus social, jurídico, político, cultural e identitario de personas humanas para las mujeres, y a construir una cultura de los humanos y de las humanas, como sostiene Marcela Lagarde, a través de una reflexión sobre las escrituras y la ética.
Publicación, tras proceso de revisión por pares, en la editorial Dykinson de Madrid (1er cuartil en el SPI). Entrega del libro e-book durante el congreso Envío de propuesta y de sesiones temáticas a: infoescritorasyescrituras@gmail.com
Mercedes Arriaga Flórez, Eva Moreno Lago, Sandra García Rodríguez, Fernando López Fajardo, Xinyi Zhao, Ana Macannuco, Clara Stella, Natalia Muñoz Maya, Aurora di Cosmo, Dolores Vela, Cristina Iglesias Grande, Mariasole Di Cosmo, María Inmaculada Naranjo, Victor Cansino, Macarena Martín, Marta Ibáñez Ibáñez, Juan Aguilar González, María Toledo Escobar, Nicoletta Zambella.
La filósofa Alejandra Castillo es una de las voces más activas del campo intelectual chileno, reconocida feminista, y profesora visitante del Doctorado bi-institucional en comunicación -Universidad Austral de Chile y Universidad de la Frontera-. La Dra. Castillo inauguró el año académico 2021 en el marco de la “Cátedra Nelly Richard, mediaciones comunicacionales, cultura, crítica y subjetividad”. Actualmente imparte un electivo en nuestro programa Doctoral (UACH).
Alejandra comentará desde el auditorio Biblioteca Nicanor Parra (miércoles 09 de noviembre) la conferencia de Judith Butler para la Escuela de Psicología de la Universidad Diego Portales. Butler es una de las más influyentes filósofas contemporáneas en los estudios de género. A lo largo de su carrera ha estudiado y desobedecido, los límites de los géneros para así dar origen a la teoría Queer. Sus escritos inspiran la teoría sobre la homosexualidad y han iluminado al feminismo contemporáneo, aportando un pensamiento no binario sobre el género que, de paso, otorga una liberación al cuerpo de la naturalización del lenguaje en identidades estables, develando su carácter contingente. Butler desarrolla su teoría de la performatividad del género, en el marco del paradigma de la política deconstructivista donde emplaza las sexualidades canónicas, hegemónicas, que se construyen desde los discursos, a saber, mediante la repetición ritualizada de “actos de habla” y de todo un repertorio de gestos corporales. Según Butler, los géneros no son verdaderos ni falsos, sino que se crean como “efectos de verdad” de un discurso cristalizado en identidades estables, binarias y excluyentes. Esa verdad y ese discurso son invenciones, por lo que un género “verdadero” es una fantasía instaurada en los cuerpos.