NOTICIA

Una epistemología del Sur. Una crónica del reconocimiento

Por: Dr. Mauro Salazar
  • Publicado el 14 de julio 2026

La pregunta que no deja de replantearse en el campo de los estudios de comunicación es la siguiente: ¿qué le ocurre al periodismo cuando los medios se concentran, cuando los códigos cognitivos se simplifican, cuando la circulación de sentidos queda atrapada en los muros universitarios? No se trata de una pregunta nueva, pero adquiere una urgencia particular en esta década. El mapa de la concentración mediática en América Latina, y en Chile particularmente, revela una paradoja incómoda: mientras se multiplican las plataformas, los flujos informativos siguen siendo canalizados por un puñado de corporaciones que establecen qué se ve, qué se oculta, qué se amplifica. Es allí donde cobra sentido examinar no solo la estructura de la propiedad de los medios, sino algo más profundo: el régimen de cognición que tales estructuras imponen en medios de las velocidades del capital.

La concentración mediática no es simplemente un problema económico, afirma una reflexión que circula en los pasillos del pensamiento crítico latinoamericano. «Es una captura de las formas mismas en que se produce sentido». Cuando tres o cuatro grupos empresariales controlan la mayoría de la circulación informativa, lo que se juega no es solo la propiedad de empresas periodísticas, sino el ordenamiento de lo visible y lo invisible, de lo decible y lo indecible. El periodista que trabaja bajo tales estructuras enfrenta una doble constreñimiento: el del mercado y el de la arquitectura del silencio. Es decir, no solo se le impide escribir ciertas cosas porque afectan intereses económicos de sus patrones, sino que la propia lengua disponible ha sido ya empequeñecida, sometida a regímenes de simplificación cognitiva que hacen que ciertos objetos de investigación parezcan incomprensibles o directamente invisibles.

Pensar un periodismo crítico hoy, se diría entonces, «es pensar contra esa captura». Pero ¿qué significa pensar contra las exclusiones abigarradas? ¿Significa simplemente denunciar la concentración, escribir columnas que publicitan la injusticia? Eso es necesario, claro está. Pero insuficiente. Lo que se requiere es una transformación de las formas mediales en que el periodismo se produce, se circula, se lee en medio del oligopolio cognitivo. Una crónica del siglo XXI no puede seguir los protocolos de la crónica del siglo veinte: aquella que trazaba una línea recta entre el reportero, los hechos, la página, el lector. Esa arquitectura ha sido ya rebasada por las tecnologías, por los regímenes de atención fragmentada, por la multiplicación de voces que compiten en espacios sin tradicionales filtros de validación. Conviene recordar que Roberto Arlt, cronista de aguafuertes porteñas, había intuido ya que la ciudad no se recorre sino se descifra, que sus calles son un texto cifrado donde el delirio y la técnica conversan sin jerarquía: inventó así una manera de conectar la ciudad que ningún manual de periodismo enseñaba. Esa lección resuena hoy con una fuerza inesperada: en tiempos del Antropoceno, cuando la inteligencia artificial rediseña los modos de narrar el desastre, la imaginación vuelve a ser la única herramienta capaz de conectar lo disperso, de tender un hilo entre el dato y el relato, entre la máquina y la intemperie que habitamos.

Lo que emerge como necesidad, entonces, es una experimentación formal. «Nuevas formas mediales» es una expresión que podría parecer vacía, pero que tiene un contenido preciso: se trata de investigar cómo la investigación periodística puede convivir con formatos que no responden exclusivamente a la lógica de la noticia. Podcasts que desgranan capas de contexto histórico. Documentales que practican una arqueología de discursos. Libros que se actualizan. Bases de datos que se narran. Laboratorios de investigación visual. No se trata de moda, sino de una urgencia formal que nace del reconocimiento de que el régimen de verdad en el periodismo tradicional ha sido ya desmantelado, y que solo nuevas sintaxis contigenciales pueden reconstituir la autoridad de quien investiga.

En ese contexto es donde adquiere particular relevancia la posición que ha desarrollado, desde la dirección del Doctorado en Comunicación de la Universidad de La Frontera, el Dr. Carlos del Valle Rojas. Su trabajo ha consistido en articular precisamente eso que se acaba de nombrar: una reflexión sobre la necesidad de nuevas formas de investigación periodística y de producción de conocimiento crítico que responda a las exigencias de un presente donde la concentración y la simplificación cognitiva son hechos estructurantes. «Del Valle ha insistido», puede decirse, «en que la universidad no puede simplemente adaptar sus protocolos académicos a los regímenes existentes de comunicación, sino que debe ser el espacio donde se experimenta, donde se inventan, donde se provocan otras formas de hacer, de pensar, de circular lo que se conoce».

El Colegio de Periodistas de Chile, en su capítulo regional de La Araucanía, reconoció recientemente esta contribución, destacando su trayectoria, su contribución en investigación para el desarrollo regional, su profesionalismo y su destacado trabajo académico. Tal reconocimiento no es ceremonial: es el reconocimiento de que existe una posición diferente, una que piensa el periodismo y la comunicación (sus mediaciones) no como sectores independientes del campo intelectual, sino como territorios donde se juega la posibilidad misma de una crítica que sea todavía viable en tiempos de captura cognitiva.

Pero aquí hay algo más, se diría. «El reconocimiento viene desde el Sur, desde una región donde las formas expresivas y mediales padecen una epistemología del no ver». Donde lo que se escribe, lo que se investiga, lo que circula como conocimiento ha sido históricamente ocluido por las geografías del poder que se concentran en Santiago. Carlos del Valle opera precisamente en ese espacio periférico, transformando los extramuros en un laboratorio donde la invisibilidad se convierte en capacidad crítica.

¿Qué es, entonces, lo que tal posición propone? «No es el rechazo melancólico del periodismo tradicional», podría sintetizarse. Es la afirmación de que la investigación crítica requiere experimentar con sus formas, que la crónica contemporánea tiene que aprender a convivir con datos, con arqueologías de discurso, con archivos que se cuestionen a sí mismos. Es una propuesta que toma en serio el diagnóstico de la concentración sin caer en el nihilismo, que reconoce los límites de la escritura periodística sin abandonarla, que busca en la universidad un espacio donde lo experimental no sea una ruptura con lo académico sino su radicalización.

La tarea que queda, entonces, es aquella que ya ha comenzado: pensar cómo se escribe en tiempos de captura mediática. Pensar cómo la crítica puede reinventarse. Pensar cómo un periodismo que sea todavía crítico, que cuestione la concentración y la simplificación, puede producirse desde márgenes, desde universidades, desde laboratorios y extramuros de experimentación formal. «No es trabajo de una sola voz», se diría. «Es trabajo de una comunidad que decide que el acto de investigar, de escribir, de producir formas nuevas de conocimiento, sigue siendo posible, sigue siendo necesario». Es en ese sentido que la dirección académica que Carlos del Valle ha ejercitado adquiere importancia no solo regional, sino como modelo de lo que podría ser una crítica que no se rinde ante la concentración, sino que la nombra, la analiza, y sobre todo, la resiste mediante la invención de nuevas formas que litigan contra las jerarquía corporativas.

En conclusión, el desafío del periodismo crítico en tiempos de concentración no es únicamente defender lo que existe. Es inventar lo que puede existir. Es reconocer, como lo ha hecho la trayectoria del profesor del Valle Rojas, que la universidad es un espacio estratégico donde esa invención es posible, donde nuevas formas mediales pueden experimentarse, donde la crítica puede todavía habitar las ciudadanías universitarias y los territorios de lo público. Eso es lo que está en juego, finalmente: «la posibilidad misma de un futuro para el pensamiento crítico en comunicación».

NOTICIA

UFRO gradúa a 61 nuevas doctoras y doctores que proyectan su investigación desde La Araucanía al mundo

Por: Francisca Gómez Hinostroza
  • Publicado el 8 de julio 2026

La Universidad de La Frontera (UFRO) graduó a 61 nuevas doctoras y doctores en una ceremonia realizada este viernes 3 de julio, que reunió a autoridades universitarias, directoras y directores de programa, académicos, familias y a la comunidad científica de la institución.

Esta nueva generación, formada en 10 programas de doctorado, se incorpora a la tarea de generar conocimiento de alto nivel para responder a los desafíos de la región, el país y el mundo.

La ceremonia fue encabezada por el vicerrector de Investigación y Postgrado, Dr. Nicolás Saavedra Cuevas, quien relevó la diversidad disciplinaria de esta promoción. “Esta pluralidad refleja el carácter de una universidad compleja, capaz de generar conocimiento desde múltiples perspectivas y de aportar soluciones con impacto científico, social y territorial”, afirmó. En esa línea, agregó que UFRO aporta al país con 61 doctoras y doctores altamente preparados para liderar investigaciones de manera autónoma, ejercer docencia de pre y postgrado o desempeñarse profesionalmente al más alto nivel.

Formación acreditada y proyección internacional

La UFRO ofrece actualmente 15 programas de doctorado. El 100% de los programas elegibles se encuentra acreditado por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), mientras que los tres programas más recientes se encuentran a la espera del resultado de acreditación. A ello se suma la certificación internacional otorgada por la agencia alemana AQAS a seis de estos programas, un reconocimiento que fortalece su calidad y proyección internacional. La tradición de la Universidad en formación de postgrado comenzó en la década de los 90 y, en el año 2000, se creó su primer programa de doctorado; hoy la institución se ubica entre las mejores del país por sus indicadores de excelencia.

El director Académico de Postgrado, Dr. Luis Salazar Navarrete, subrayó el sentido de la jornada. “Esta ceremonia muestra a la comunidad el resultado de un proceso formativo riguroso, que a estas nuevas doctoras y doctores les ha demandado al menos cuatro años de esfuerzo y dedicación”, indicó. Al finalizar este proceso, precisó, las y los graduados se integran tanto al ámbito público como al privado para desarrollar su quehacer en investigación, docencia o incluso emprendimiento.

Doble grado y programas en consorcio

La internacionalización volvió a marcar la ceremonia. La jornada incluyó el reconocimiento a cuatro trayectorias de doble grado internacional: Bárbara Klett Aparicio, del Doctorado en Comunicación, con el Doctorado Interuniversitario en Comunicación de la Universidad de Sevilla, España, donde fue evaluada con nota 7.0 y sobresaliente con mención “cum laude”; Víctor Gallardo Muñiz, del Doctorado en Ciencias de Recursos Naturales, con la Universidad Tecnológica Federal de Paraná, Brasil; María Javiera Guarda Reyes, del mismo programa, con la Universidad de La Sorbona, Francia; y Joel Antonio Cordeiro de Abreu, graduado del Programa de Posgrado en Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Brasilia, Brasil, quien obtuvo doble grado junto al Doctorado en Ciencias mención Biología Celular y Molecular Aplicada UFRO.

A ello se suman programas de carácter asociativo: el Doctorado en Ingeniería, junto a la Universidad del Bío-Bío y la Universidad de Talca, y el Doctorado en Comunicación, con la Universidad Austral de Chile. El carácter internacional de la generación se refleja también en su origen: entre las y los graduados hay quienes llegaron desde Brasil, Colombia, Cuba, Venezuela, Ecuador y Panamá para formarse en UFRO.

Una nueva generación para la comunidad científica

Con la entrega de constancias, las y los graduados pasan a integrar la comunidad Alumni UFRO, que reúne a quienes han sido parte de la historia formativa de la universidad. Detrás de las cifras hay líneas de investigación que ya dialogan con la industria, la salud y el medioambiente, y una generación que proyecta su trabajo más allá de la región. En su mensaje, el vicerrector Saavedra, destacó que la excelencia académica debe ir siempre acompañada de humildad intelectual y compromiso con las personas y los territorios. “El futuro de nuestra región, de nuestro país y del mundo se construye con personas como ustedes”, afirmó.

Testimonios

“Elegí a UFRO por su carácter público y su cercanía. La beca de movilidad me permitió cursar cinco meses en Sevilla y mirar mi propio tema de investigación desde otra perspectiva, y valoro la presencia de los profesores durante el proceso, que en un doctorado no siempre es habitual”, Dra. Bárbara Klett Aparicio, Doctorado en Comunicación con doble grado con la Universidad de Sevilla y oradora de la generación.

“Trabajo en la valorización de residuos, como cáscaras de avellana y nuez, para fabricar materiales de construcción más sostenibles. Hoy avanzamos a la par con la industria, con Arauco y Oxiquim, con la proyección de tener productos en el mercado a corto plazo”, Dr. Carlos Manterola Barroso, Doctorado en Ciencias de Recursos Naturales.

“Investigo la relación entre el ejercicio y el cáncer. Siento que el verdadero sentido de un doctorado es aportar a la calidad de vida de las personas. Lo que viene ahora es formar equipos y nuevo capital humano para seguir haciendo investigación en el país”, Dra. Macarena Artigas Arias, Doctorado en Ciencias mención Biología Celular y Molecular Aplicada.

Nota original en: https://www.ufro.cl/noticias/ufro-gradua-a-61-nuevas-doctoras-y-doctores-que-proyectan-su-investigacion-desde-la-araucania-al-mundo/

NOTA HISTÓRICA

Notas para una discusión de José Joaquín Brunner (1986)

Por: Dr. Mauro Salazar J.
  • Publicado el 30 de junio 2026

La nota que presentamos a continuación, es de un insondable valor histórico y documental, se escribió en el filo de un año que se anunció como decisivo y se consumó como reflujo. 1986 había sido nombrado por la oposición «el año decisivo», la hora en que la movilización social derrocaría a la dictadura; el texto registra, en cambio, el momento exacto en que esa apuesta se quiebra. El paro de julio mostró los límites de la convocatoria unificada. El descubrimiento de los arsenales de Carrizal un años antes y el atentado del 7 de septiembre contra Pinochet -momento de inscripción del texto- entregaron al régimen el relato que necesitaba: el de la amenaza armada que subordina a toda la oposición a su sector más radicalizado, reinstalando el escenario de guerra y la consigna del «yo o el caos».

Lo que el texto piensa, en el fondo, es la trampa de un campo opositor dividido entre la vía insurreccional y la transición negociada, una doble oposición cuyo desencuentro el poder convierte en su mayor recurso —división que años más tarde se expresó en diferencias, algunas productivas, sobre la transición chilena a la democracia. Frente a la estrategia de movilización agotada, José Joaquín Brunner propone el giro hacia la salida institucional dentro de la Constitución de 1980: aceptar el terreno del adversario para disputarlo desde dentro. Y aquí Brunner acierta con lucidez singular. Comprende, antes que muchos, que la movilización había tocado techo y que insistir en ella era administrar la derrota. Su apuesta por disputar el terreno institucional, lejos de la claudicación, fue claridad estratégica: la elaboración fría de un límite convertida en método. Allí se cifra, anticipadamente, la lógica que conduciría al plebiscito de 1988, cuando esa lectura lúcida de la derrota se volvería victoria. El documento no es, entonces, el registro de un repliegue, sino el de una inteligencia política que supo leer la hora exacta en que el camino debía cambiar de signo.


COMUNICADO

Marruecos amplía las oportunidades de becas para estudiantes chilenos

Por: Embajada del Reino de Marruecos en la República de Chile
  • Publicado el 22 de junio 2026

La Embajada del Reino de Marruecos en Chile tiene el agrado de informar a las universidades, instituciones de educación superior y estudiantes chilenos que el Reino de Marruecos ha decidido fortalecer su programa de cooperación académica con Chile, ampliando los beneficios otorgados en el marco de las becas de estudios destinadas a estudiantes chilenos.

Además de las seis becas anuales tradicionalmente ofrecidas a Chile para cursar estudios superiores en Marruecos, los estudiantes seleccionados podrán beneficiarse de las siguientes facilidades adicionales:

  • Transporte aéreo internacional, mediante la entrega de un pasaje de ida al inicio de los estudios y un pasaje de regreso al término de la formación académica;
  • Beca complementaria mensual por un monto de 1.000 dírhams marroquíes (aproximadamente 100 dólares estadounidenses)
  • Alojamiento universitario durante el período de estudios;
  • Cursos de perfeccionamiento del idioma francés impartidos por el Centro Internacional de Idiomas, bajo los auspicios de la Agencia Marroquí de Cooperación Internacional (AMCI).

Esta iniciativa refleja el firme compromiso del Reino de Marruecos con el fortalecimiento de los lazos de amistad y cooperación con la República de Chile, así como con la promoción de los intercambios académicos, científicos y culturales entre ambos países.

Las postulaciones deberán realizarse a través de la plataforma digital dedicada: www.marocalumni.ma.

La Embajada del Reino de Marruecos en Chile invita a las universidades e instituciones de educación superior interesadas a difundir ampliamente esta oportunidad entre sus estudiantes y a coordinar con las autoridades chilenas competentes para facilitar el proceso de postulación.

Para cualquier información adicional, las instituciones interesadas podrán ponerse en contacto con la Embajada del Reino de Marruecos en Santiago de Chile.

NOTICIA

Director del Doctorado en Comunicación de la UFRO participa en Congreso sobre la obra de Franco Ferrarotti

  • Publicado el 22 de junio 2026

El congreso se realizó los días 18 y 19 de junio de 2026 en la Sapienza Università di Roma.

Las presentaciones de académicas y académicos de diferentes universidades de Europa y América Latina, abordaron la obra del metodólogo Franco Ferrarotti, quien aportó de manera decisiva a la crítica sociológica y el método cualitativo de la historia de vida.

El director del Doctorado, Dr. Carlos del Valle, integró el Comité Científico y realizó una presentación en el congreso, titulada: “La influencia de la obra de Franco Ferrarotti en América Latina: De la crítica sociológica a la historia de vida como método”.

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Doctorado en Comunicación colabora activamente en la VI Escuela Internacional de Posgrado

  • Publicado el 22 de junio 2026

En esta versión de la Escuela se aborda el decenio internacional de los pueblos afrodescendientes y que se enmarca en la Cátedra Rosa Campoalegre de Afrodescendencias y Contrahegemonías de nuestro Doctorado en Comunicación.

Toda la información acerca de la VI escuela internacional de posgrado en este enlace: https://www.clacso.org/vi-escuela-internacional-de-posgrado-mas-alla-del-decenio-internacional-de-los-pueblos-afrodescendientes/

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Investigación revela que un 20% de los pacientes opta por la Inteligencia Artificial frente a la consulta médica tradicional

  • Publicado el 22 de junio 2026

BARCELONA, 18 de junio de 2026 – En una presentación realizada hoy en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) Barcelona, el académico y médico cirujano, especialista en Salud Pública y Doctor en Comunicación UACh/UFRO presentó los resultados de su estudio posdoctoral sobre la Mediación Algorítmica en Salud (MAS) y su impacto directo en la adherencia terapéutica.

El proyecto, desarrollado entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, analizó el comportamiento de 350 pacientes atendidos en la Clínica Alemana de Valdivia. La investigación buscó determinar de qué manera el ecosistema digital -incluyendo buscadores como Google, redes sociales como TikTok y herramientas de Inteligencia Artificial Generativa como ChatGPT- está transformando la relación médico-paciente y las decisiones que los usuarios toman respecto a su salud.

Uno de los hallazgos más significativos del estudio es la creciente tendencia de los pacientes a sustituir la guía profesional por recomendaciones automatizadas: “Hemos detectado que 2 de cada 10 personas está cambiando de forma definitiva la atención de profesionales de la salud por algoritmos, principalmente por IA Generativa”, explicó el investigador durante la presentación.

El trabajo, que se posiciona como una pieza clave para comprender la “Triple Dimensión Digital” (dataficación, algoritmización y plataformización) en el contexto sanitario, fue dirigido conjuntamente por la Dra. Ana María Castillo, académica de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC), y el Dr. Rodrigo Browne, académico de la Universidad Austral de Chile (UACh).

Esta investigación es parte de un esfuerzo académico interdisciplinario que busca arrojar luz sobre los riesgos y oportunidades de la gobernanza algorítmica en salud, advirtiendo sobre cómo la mediación técnica puede alterar la toma de decisiones clínicas y la continuidad de los tratamientos médicos.