XI Congreso Argentino de Semiótica 2023

Publicado el 29 de noviembre 2022

El Área Transdepartamental de Crítica de Artes Oscar Traversa (Universidad Nacional de las Artes) y la Asociación Argentina de Semiótica convocan al XI Congreso Argentino de Semiótica Intervenciones semióticas. Focalizar – Transformar – Expandir a realizarse entre el 14 y el 19 de agosto de 2023, y que tendrá como sede principal a Crítica de Artes (UNA), en Buenos Aires. Podrán participar docentes, investigadores/as, tesistas, estudiantes y público en general. El congreso se realizará en modalidad presencial para la mayor parte de las actividades, pero se reservará espacio para algunas actividades a distancia. No se prevén actividades híbridas, es decir, que combinen lo presencial con lo virtual. Más detalles del congreso aquí

Zona de extravíos. Tecnología y pensamiento en la obra de Friedrich Kittler

“Entre la materialidad de los medios y el discurso de la técnica”

Por Mauro Salazar J.

Observatorio de Comunicación, Crítica y Sociedad (OBCS)
Publicado el 29 de noviembre 2022

En virtud de las restricciones de traducción, los textos de Friedrich Adolf Kittler (Rochlitz, 1943-2011), no han sido relevados a la fecha como un “pensamiento de fronteras” y marcan una colosal huella -un vacío- para las “humanidades mediales” de habla hispana (Crítica Cultural y Estudios Literarios). Kittler es un teórico e historiador de los medios, un filósofo de la tecnología y el arte que trasciende los enfoques fenoménicos y sus “atajos cognitivos” para comprender la tecnología como un discurso (“ontología de los objetos”). Fundó la “Escuela de Berlín” en las ciencias de la información bajo el “giro medial”. Sus trabajos se relacionan con las “materialidades mediáticas” (medios, tecnología, códigos y la milicia) bajo el posthumanismo y su empresa posee cierto parecido de familia con Bruno Latour y Dona Haraway.

A partir de Jacques Lacan, y especialmente, desde la “distinción” entre lo real, lo simbólico y lo imaginario, Kittler interroga la relación con la externalidad perceptible del individuo (lo real), y su internalidad consciente/inconsciente (lo imaginario). Mediante el “materialismo medial” tiene lugar un proceso de recepción del post-estructuralismo (Foucault, Derrida), abriendo un debate que prontamente se expandirá al mundo anglosajón. Esto lo lleva a cuestionar la distinción del propio Foucault, autor al que sigue muy de cerca, por cuanto las máquinas constituyen acoplamientos de sentidos y estructuras expresivas al punto de emplazar el “campo hermenéutico”. En un capítulo titulado, La distancia entre el signo y el ruido, sostiene que las materialidades de la comunicación “…sólo tienen sentido cuando han quedado claras dos cosas: en primer lugar, que no hay ningún sentido que carezca de portador físico, como los filósofos y los hermenéuticos han buscado siempre entre líneas. En segundo lugar, no hay ninguna materialidad que en sí misma sea información y pueda producir comunicación”*.

Lo anterior comprende un recorrido histórico-epistemológico desde la máquina de escribir hasta el computador. Para el autor las máquinas, lejos de su mudez, se apoderan de aquel registro de lo simbólico, y ello representa el único camino que le cabe al ser humano, para continuar vinculado lo real a lo imaginario. En suma, se trata de adherir al mundo de las máquinas sin ceder a la “tesis de la alienación” (intereses dominantes de la tékne), ni comparecer al apocalipsis del desencantamiento, sea como intersubjetividad e intenciones en Ciencia y técnica como ideología (Habermas, 1986), o bien, a la melancolía de la escuela de Frankfurt -caso de Marcuse- en su traducción como hiper industria cultural para el caso latinoamericano. Ya sabemos gracias a Deleuze que toda materia es expresiva y toda “máquina deseante” es un flujo de deseos (agenciamientos, subjetividad y cuerpos).

Para Kittler los medios determinan nuestra situación. Dicho de otro modo, el ser humano acoplado a la tecnicidad radical se habría transformado en algo más, en algo otro. En suma, debemos abrazar formulaciones distintas a las figuras gemelas de la antropología y el humanismo. La tecnología parece ser más una condición que una intervención ajena que se impone como elemento externo, a saber, un apriori antropológico. Si bien, los medios pueden ser concebidos como objetos plenamente discursivos, autores como Kittler sostienen que el análisis se ha visto restringido (caso de Michel Foucault), esencialmente, porque sus descripciones se centran en la producción de discursos y terminan relegando el estudio de las fuentes, los destinatarios y los canales que la posibilitan.

Según nuestro autor, no podemos entender a los medios como una intervención ajena a las condiciones humanas, pues los medios determinan nuestra situación. La perspectiva poshumanista de Kittler permite repensar el lugar del desarrollo técnico en la sociedad contemporánea. A contrapelo del enfoque apocalíptico antes descripto, las máquinas, o el desarrollo tecnológico se convierten en el registro necesario de nuestro vínculo con el mundo. Por ello, cree que no es posible escindir los desarrollos técnicos de la constitución de la cultura.

En su obra lo técnico no puede ser leído como un opuesto de lo humano, sino, ante todo, como algo co-constitutivo. Entonces, cultura y técnica son reelaboradas a la luz de una historia de los medios técnicos que no pretenden oponerlas o mantenerlas como unidades mutuamente excluyentes. De ese modo, la cultura no puede abstraerse del entorno técnico que por esos años se volvía con la globalización cada vez más creciente. En esa dirección, la cultura tiene un nudo recursivo con el ambiente técnico. Una de las tendencias más representativas que aparece en ese momento es la filosofía de los medios en el marco de la estética alemana que los medios técnicos constituyen la cultura. Frente al pesimismo de la Kulturkritik, la tendencia de la filosofía de los medios afirma que no se puede pensar en la cultura si no es a partir de la técnica como fundamento propio de la cultura.

Kittler observa una autonomía en la tecnología y, por lo tanto, discrepa de las tesis de Marshall McLuhan -sobre los medios- como extensiones del hombre: “los medios no son pseudópodos para extender el cuerpo humano. Según Jussi Parikka, “la arqueología de los medios hurga y remueve archivos de texto, visuales o auditivos, así como colecciones de artefactos, enfatizando en las manifestaciones discursivas y el material de la cultura. Estas exploraciones se mueven con fluidez entre disciplinas, aunque no se instalan definitivamente en ninguna de ellas” (Parikka, 2011)

* La verdad del mundo técnico. Ensayos para una genealogía del presente. F.C.E, 2018.

No hay software y otros ensayos sobre la filosofía de la tecnología. Universidad de Caldas, 2017. Links: ttps://www.tagusbooks.com/leer?isbn=9789587591606&li=1&idsource=3001

Documento sobre “Medios de comunicación, redes digitales y consumo de información política en Chile (2022)”. Un Estado del arte*.

Por Mauro Salazar J.

Observatorio de Comunicación, Crítica y Sociedad (OBCS)
Publicado el 28 de noviembre 2022

El cúmulo de “plataformas tecnológicas” en comunicación resulta un inédito proceso que en el caso chileno se abrió por la vía de medios, no necesariamente hegemónicos, desde inicio de los años 2000’. Como bien sabemos, la relación entre estos últimos, abraza una nueva economía cultural basada en interacciones, flujos y sociabilidades de red que, quizá, abren una inédita fase de la biopolítica (geo-física y geo-biológica) y la necesidad de una nueva “epistemología de la comunicación” (medialidades del Tecnoceno y nuevo estatuto ontológico).

En el marco de la “gubernamentalidad alogarítmica”, la digitalización captura “nodos” de forma intangible, pero evitando el idealismo de las “tecnologías limpias” e inmateriales de California, -al estilo del modelo Silicon Valley- sustraídas a las infraestructuras y arqueologías materiales de los medios (“Maquinología” en el lenguaje de Friedrich Kittler). Cabe asumir que el individuo fragmentado (usuario en la cuestión del “transhumanismo digital”) se torna un nodo, con múltiples interacciones en escenarios difusos, líquidos, producto de la hibridación temporo-espacial en redes físico-virtuales; donde los alias/apodos (nicks) quedan superados por el teléfono móvil y la identidad virtual se vuelve más real y ubicua. Dada la construcción de la identidad digital, la persona (“usuario”) participa de una dinámica entre centrarse-descentrarse al conjugar su identidad individual personal con la identidad colectiva.

Bajo la relación tecnología–medios, el cambio aluvional se presenta en el mapa medial chileno ampliando las posibilidades comunicativas, y para algunos la democratización -revolución de Internet- ha consagrado una ascendente economía digital. Pero a la sazón se produce una fragmentación y segmentación de los contenidos de cada plataforma: la universalización de los ecosistemas digitales mantiene una connivencia con flujos de fragmentación social (“distopía alogarítmica”). Dado el carácter progresivo, de tales cambios vertiginosos impulsados por la revolución digital, resulta un lugar común encontrar audiencias fascinadas y perplejas. La relevancia de la digitalización, no sólo reside en un contexto de reorganización integral de contenidos y audiencias, sino en las formas de trabajo y de los nexos entre tecnología y subjetividad. El ritmo evolutivo en el paradigma de la comunicación con sus medios y campos, es un proceso irrevocable que otorga a las tecnologías un papel transformador, quizás una de las innovaciones más gravitacionales, permitiendo la multiplicación de las posibilidades comunicativas con flujos de datos hasta ahora inimaginables, agudizados por el fenómeno del “capitalismo de plataformas” (COVID-19). La autopista de la información podrá estar hiperpoblada hoy, pero eso no es nada en comparación con lo que veremos en la proyectualidad del “proyecto cibernético”. Tal irrupción del proceso digital en la sociedad y sus estadios, viene a señalar innegablemente, nuevas prácticas multimediales como una condición de época bajo los enjambres digitales. Los cometidos del presente estudio de la Universidad Central de Chile (mayo, 2022) resultan insumos de innegable interés que aportan mediciones, mutaciones y tendencias sobre confianza (WhatsApp, Facebook, YouTube, Twitter) y consumos por cohortes, dado el “aceleracionismo” de los cambios generacionales.

El estudio mencionado aporta contenidos situados sobre democracia y comunicación política, información, hiperconectividad, focalización de internet, y audiencias en el marco de la transformación del entorno mediático en Chile sobre el consumo de información política. Un tópico fundamental son las evoluciones sobre confianza en las redes sociales que ubica la avalancha digital consignando que bajo el estallido social en Chile (2019), el 80% de los encuestados usó a diario las redes sociales como método de información, con una evaluación más positiva que los medios tradicionales. El documento analiza evoluciones sobre confianza en las redes sociales y las relaciona con la ampliación de la teoría democrática -cuestión que es parte de un debate en desarrollo-. En la misma línea se encuentran los hallazgos entre la población joven de la Encuesta de Opinión Pública UDP-Feedback (2019), cuyo uso y confianza en redes sociales es muy superior al de los medios tradicionales. Sin duda “esta tarea, concluyen sus autores, requiere un mayor compromiso por parte de los usuarios, porque si bien la diversidad de voces es un elemento positivo ante el escenario actual, es un arma de doble filo debido a la escasa capacidad de control, la cual puede conducir también a la desinformación. Ante dificultad que implica escoger información confiable en cada red social, los usuarios probablemente también desarrollan habilidades y estrategias para mejor”

Por fin, si bien la Televisión, según la evidencia que arroja el estudio, ya no es la mezquita del “people meter”, como medio de comunicación, se entregan insumos donde no ha sido desplazada del todo por las nuevas plataformas mediales, cuestión concordante con el estudio del CNTV (2022) sobre consumo de matinales.

* Observatorio Política y Redes Sociales, Universidad Central de Chile (2022). Los autores del Documento son Carolina Cornejo y Felipe González. El trabajo adjunto se preparó en el marco del proyecto de colaboración “Max Planck Research Partner Group for the Study of Theo Ecónomo and he Pública”.

Estudiantes de Doctorado en Comunicación UFRO-UACh participaron en VIII Congreso de INCOM

Por Carolina Angulo – Facultad De Filosofía Y Humanidades UACh

Publicado el 23 de noviembre 2022

La Escuela de Comunicaciones y Periodismo de la U. Adolfo Ibáñez, en conjunto con la directiva de INCOM y la Asociación Chilena de Investigación en Comunicación, llevaron a cabo la octava versión del Congreso INCOM 2022, oportunidad en la que bajo la consigna “Habitando lo emergente en la comunicación”, estudiantes de postgrado participaron con ponencias, paneles, posters, libros, documentos de trabajo, documentales y revistas académicas.

En este marco, el VIII Congreso INCOM se instala como una invitación a presentar hallazgos, reflexionar y formar un diálogo académico en torno al fenómeno de “habitar” en este mundo de fenómenos e incertidumbre desde los aportes y hallazgos de la comunicación.

En ese contexto, el programa de Doctorado en Comunicación conjunto de la Universidad Austral de Chile y U. de La Frontera participó con una delegación de estudiantes que presentaron parte de sus investigaciones doctorales. El Director del programa de Doctorado en Comunicación UFRO-UACh, Dr. Rodrigo Browne, destacó la importancia de socializar los procesos de indagación científica en instancias como esta.

«La participación de la delegación de nuestro doctorado en el congreso de INCOM fue una experiencia muy interesante ya que nuestros estudiantes pudieron compartir y discutir sus proyectos de tesis con pares del área de las comunicaciones de todo el país», indicó.

Por su parte, Mg. Rosmery-Ann Boegeholz, de tercer año del programa y tesista doctoral de la U. de Groninga, Países Bajos, explicó que participó en la categoría “Investigación en curso”, con su proyecto de tesis “‘El Síndrome del Espejo’: La reacción de jóvenes estudiantes universitarias ante la actividad de las influencers de belleza en Instagram”.

“El principal aporte de esta investigación es poner en discusión una temática contingente y necesaria para crear conciencia entre las estudiantes para así aportar a mejorar de alguna forma la salud mental en nuestro país. Este proyecto está siendo supervisado por el Dr. Rodrigo Browne (UACh), el Dr. Carlos del Valle (UFRO) y el Dr. Pablo Valdivia (UG). Para mí, la importancia de participar en este tipo de eventos, de tanto renombre, contribuye en mi formación y en la consolidación de mi trayectoria académica, ya que hay que pasar por un estricto proceso de selección y, también, contribuye en la difusión de mi línea investigativa, así como de las publicaciones relacionadas con el tema que llevo hasta el momento”, señaló.

Por su parte, Martha Vidal-Sepúlveda, quien presentó la ponencia “Posicionamiento de los medios de comunicación como fuente de información en búsquedas en internet”, expresó: “Tal como proponía el comité científico INCOM 2022, es necesario habitar lo emergente en la comunicación. Por lo que como doctoranda este encuentro fue una oportunidad de reconocer y dialogar con la comunidad científica los desafíos actuales y futuros de la investigación en comunicación. Asimismo, este espacio de reflexión me permitió instalar y discutir parte de los resultados de mi investigación doctoral. Sin duda, es una instancia de integración de investigadores jóvenes con propuestas de investigación innovadoras, lo que aporta a la colaboración y asociatividad a nivel nacional para mejorar el cuerpo de conocimiento en comunicación”.

Jussi Parikka. Antropobsceno y otros ensayos. Medios, materialidad y ecología. (Mimesis, 2021)

Por Mauro Salazar

Publicado el 22 de noviembre 2022

Jussi Parikka (Finlandia, 1976), es profesor de Cultura Tecnológica y Estética en la Facultad de Arte de Winchester. El autor inscribe sus preocupaciones bajo el centro gravitacional de los procesos de virtualización impuestos por la pandemia (COVID-19) sobre una heterogeneidad de “cuerpos empleados” donde nos permite descifrar la crisis que protege y lanza los cuerpos al contagio de las materialidades digitales (Restos, residuos, desechos, sedimentos). Según el autor finés muchos ciudadanos están en riesgo en trabajos de delivery mediados por plataformas, otros cuyas vidas están sanitizadas en la seguridad de su hogar. De allí despliega la noción de antropobsceno, a saber, un cambio semántico por la noción de Antropoceno para proponer una observación ética y una ecología política respecto a los desechos de la materialidad medioambiental.

Para el autor finés la idealización de las tecnologías de la información y las tecnologías digitales como un “falso inmaterial” -soportes inalámbricos sin materialidad de combustibles- tienen una larga historia desde la cibernética hasta la ideología (“marketing utópico) de Silicon Valley que oculta su “materialidad intangible” (infraestructuras). No fue solo una racionalidad emprendedora, aludiendo a Bill Gates, sino también la cibercultura de Estados Unidos contribuyendo a un idealismo erróneo (ligereza de las tecnologías limpias). A modo de ejemplo, la revista Mondo 2000 y otras presionaban con esta peculiar “rama de idealismo”, que en sí misma tenía raíces en la contracultura. El autor cita la “Declaración de Independencia del Ciberespacio” (1996 de John Perry Barlow), apoyada y firmada en Davos, Suiza, bajo la sátira ¿y donde también se encuentra anualmente el foro Económico Mundial? en tanto “nuevo hogar de la mente”. El Ciberespacio consiste en transacciones, relaciones y pensamiento mismo, formado como una estable ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo, sostiene el investigador de arqueología de los medios, está al mismo tiempo en todas y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos. Entonces, después de una larga producción discursiva de esta clase de retórica, Silicon Valley ausculta una “materialidad sucia” que centra su trabajo en una relación donde el “extractivismo” de recursos minerales deviene una nueva “geopolítica” (Amazon, Google, Microsoft).

Al sustituir “antropoceno” por “antropobsceno”, Parikka intenta aplicar una observación ética al presente develando la contaminación medio-ambiental. Se trata de una ética, en el sentido spinoziano y posthumanista. Una gran cantidad de investigadores y escritores han apuntado, para reconocer el impacto del colonialismo y las industrias extractivistas. Una multitud de prácticas de explotación que son también el trasfondo de nuestra frecuentemente llamada “cultura digital”. De tal suerte, una propuesta post-capitalista tiene que construirse -concluye Parikka- en la agenda interseccional entre clase, género y etnicidades, para evitar la reproducción del capitalismo racial que comprende nuestra forma contemporánea de sofocación planetaria -geopolítica de los desechos- y corrosión de las ecologías medio-ambientales.

Extracto-antropobsceno.pdf (edicionesmimesis.cl)

Corpo política: la alteración del archivo del cuerpo por las imágenes

Profesora Alejandra Castillo

del 15 al 18 de noviembre 2022

El seminario que imparte la Dra. Alejandra Castillo en el Doctorado en Comunicación tiene como objetivo central definir la política como un régimen lumínico y corporal. En segundo lugar, se analizan las alteraciones de la política –la corpo política que despliega- durante el siglo XX. La tesis que guía el desarrollo de estos puntos alude a lo siguiente: la alteración del régimen corporal se debe a la intervención tele tecnológica del archivo. Para explorar dicha tesis se sitúa la atención en tres preguntas: ¿Qué es un archivo?, ¿cuándo el archivo transforma su vínculo con el Estado Nación? y ¿en qué sentido las imágenes, necesariamente, definen al archivo de otro modo que un documento?

Entre los objetivos centrales del seminario se trata de repensar el concepto de lo político desde una perspectiva “ocularcéntrica” poniendo atención a las coordenadas que dicha perspectiva despliega: identidad, naturaleza y originalidad. Estas coordenadas describen un archivo y vuelven explícito un “cuerpo de la política”. Los objetivos más específicos del curso que imparte Alejandra Castillo están referidos a reconocer el archivo de la política del cuerpo durante el siglo XX y a establecer las alteraciones de la definición del concepto de “archivo” por la intervención de las tecnologías de la imagen digital.